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Ciática: causas, síntomas y cuándo consultar a un especialista

  • pablojocar
  • 21 jun
  • 2 min de lectura

Actualizado: 29 jun

El dolor ciático es una de las consultas más frecuentes en traumatología y cirugía de columna. Se manifiesta como un dolor que se origina en la zona lumbar y se irradia por la parte posterior del muslo y la pierna, pudiendo llegar hasta el pie. Más que una enfermedad en sí misma, la ciática es un síntoma que indica la irritación o compresión del nervio ciático, el más largo y grueso del cuerpo humano.



¿Por qué se produce la ciática?

La causa más habitual es la hernia discal lumbar, que comprime directamente la raíz nerviosa. Otras causas frecuentes incluyen la estenosis del canal lumbar, la espondilolistesis, el síndrome piriforme y la artrosis facetaria.

Factores como el sedentarismo y las jornadas laborales prolongadas están incrementando la prevalencia de estos cuadros en personas jóvenes. Como he señalado en un artículo reciente sobre el impacto de la hiperproductividad en el sistema musculoesquelético, el estilo de vida moderno favorece hábitos que sobrecargan la columna de forma repetida.

Síntomas de la ciática

El dolor suele ser unilateral y puede variar desde una molestia sorda hasta un dolor agudo de tipo eléctrico. Se acentúa al sentarse, al toser o al hacer esfuerzos. Puede acompañarse de hormigueo, entumecimiento o debilidad muscular en la pierna.

Señales de alarma que requieren atención urgente: pérdida de control de esfínteres, debilidad progresiva en ambas piernas, o entumecimiento en la zona del periné. Estos síntomas pueden indicar un síndrome de cola de caballo.

Diagnóstico y exploración

La exploración clínica es fundamental: maniobras como el test de Lasègue o Bragard permiten orientar el diagnóstico. La resonancia magnética confirma la causa y localización exacta. Si tienes dolor persistente, es importante saber cuándo solicitar valoración por un traumatólogo especialista.

Opciones de tratamiento

El tratamiento inicial es conservador en la gran mayoría de los casos: medicación antiinflamatoria, fisioterapia específica, ejercicio terapéutico y modificación de hábitos. Las infiltraciones epidurales pueden ofrecer alivio significativo en fases agudas.

Cuando el dolor no responde o existe compromiso neurológico, las técnicas endoscópicas actuales permiten descomprimir el nervio ciático a través de una incisión de apenas unos milímetros, con el paciente pudiendo irse a casa el mismo día en muchos casos.

¿Se puede prevenir la ciática?

Mantener una musculatura lumbar y abdominal fuerte, evitar el sedentarismo, cuidar la postura y mantener un peso saludable son medidas clave. Si ya has tenido un episodio de ciática, un programa de ejercicio supervisado es la mejor inversión para evitar recaídas.

Artículos relacionados

La ciática puede estar causada por una hernia discal o por una estenosis de canal lumbar. Cuando el origen es facetario, la rizólisis por radiofrecuencia puede ser una opción eficaz.

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